Gastos, ruta y consejos (Argentina y Chile)

Para todas aquellas personas que quieran vivir la misma aventura, en este post os vamos a explicar desde nuestra experiencia la ruta que decidimos, el presupuesto que utilizamos, cómo ahorramos, y algunos detalles que os serán útiles.

Nuestro viaje se divide en 3 partes: llegada a Buenos Aires y estancia con la familia, visita al norte (Corrientes, Misiones, Cataratas de Iguazú, entrada a Paraguay y Brasil), y por último y la mejor parte, EL GRAN VIAJE!!, recorrido de todo el sur de Argentina y Chile (bajando por ruta 40 y subiendo por ruta 3), aquí sí os vamos a detallar mucho más.

  • Buenos Aires:  Durante el primer mes estuvimos viviendo en familia y apenas gastamos. Pero atentos a los consejos que os vamos a dar a continuación.DSC_0010

– TRAIGAN EUROS EN EFECTIVO: Lo que aprendimos en esta primera etapa es que si viajan a Sudamérica traigan dinero en efectivo encima (euros o dólares),  y al llegar vayan cambiándolo a medida que vean. Obviamente hay que ir con cuidado, y no es lo mismo traer dinero para un viaje de un mes, que para un año. Pero sí tener en cuenta que el euro tiene más valor que el peso, y si lo cambian a familiares o en el mercado negro van a salir ganando. También hay que saber que en muchos lugares no se puede sacar dinero, los cajeros tienen un límite muy bajo, te cobran mucha comisión y muchos ni aceptan tarjetas extranjeras aunque en España te digan que no vas a tener ningún problema. Es así. Las tarjetas únicamente deben usarse para comprar y pagar en restaurantes (si os aceptan la tarjeta).

– MERCADO NEGRO: No cambien todos los euros enseguida! Háganse un presupuesto de lo que van a necesitar y cambien esa cantidad y miren de guardar el resto. Por ejemplo, en el aeropuerto el cambio es malísimo, nosotros solo cambiamos unos 110 € –> 660 pesos (a 6), y después al llegar a Luján los familiares nos cambiaron a 7, y si te desplazas hasta las casas de cambio y preguntas a la gente que hace cola para entrar si quieren euros te dirán que sí, llegas a un acuerdo con ellos y puedes cambiar hasta a 7’5 (110 € –> 825 pesos).  

Si necesitan sacar dinero y no saben cómo, también cabe la posibilidad de que os envíen dinero por correo (western union). Sale mucho más a cuenta que os envíen unos 1000 euros de golpe desde España que no ir sacando dinero de un cajero.

  • El norte de Argentina (Corrientes, Misiones, Cataratas de Iguazú,…): En el norte olvídense de bancos y tarjetas, allí sí que hay que ir (y dormir) con el dinero encima. El norte es mucho más barato que el sur, además tuvimos la suerte de poder dormir en las cabañas del abuelo de Abdón y volvimos a ahorrar bastante más. Ustedes dirán que así cualquiera viaja…. y sí, tienen razón. Lo único en lo que invertimos algo de dinero fue en la visita a Puerto Iguazú y a sus Cataratas. La entrada al Parque Nacional nos costó unos 160 pesos a mí (turista), y unos 55 pesos a Abdón (nacionalidad argentina), y actualmente debe haber subido la tarifa unos 10 pesos.  Dentro del parque hay un par de excursiones como meterse con el barco bajo las cataratas (300 pesos en ese entonces). Además de ver las cataratas por parte de Argentina, nos recomendaron verlas también desde el lado de Brasil, cosa que nosotros no hicimos. Una estancia en Puerto Iguazú sale por unos 90 pesos en hostel/ 150 pesos en hotel ( 12 – 25 €), en el tema comida ahorramos bastante comprando en un supermercado y cocinando en el mismo hotel, pero si deseas comer fuera te puede costar unos 30 pesos ( 5 euros). El truco para no salirse del presupuesto es pensar en pesos, no en euros, porque sino todo parece que está tirado de precio y el dinero te vuela.DSC_0753

– ZONA LIBRE IMPUESTOS: En Paraguay todo es mucho más barato, muchos brasileños y argentinos cruzan la frontera para hacer sus compras en Ciudad del Este, zona libre de impuesto. Allí por ejemplo nosotros nos compramos una tablet Acer de 12 pulgadas por 230 €, y una tienda de campaña muy barata pero que no duró nada y tuvimos que comprar otra durante el viaje al sur. Por eso hay que ir con mucho cuidado en comprar según que cosas en Paraguay, te quieren vender todo! y con esos precios uno se vuelve loco, por eso hay que saber que la electrónica es muy barata pero obviamente no es de muy buena calidad, una caprichada como es la tablet está bien para lo que la utilizamos, pero cámaras de fotos y demás no lo recomiendo. Lo que sí vale la pena comprar allí es el alcohol y los perfumes. El resto, ropa y demás, olvídense porque la calidad es muy mala.

En Brasil sólo estuvimos un día también, entramos y salimos por Sao Borja el mismo día porque íbamos con unos argentinos de compras, pero actualmente está muy difícil entrar en este país siendo español. Te piden un montón de papeles, reserva del hotel/albergue donde estarás o carta de invitación si estás en una casa, demostrar el dinero que tienes para estar allí, billete de ida y vuelta del país, etc. Por eso nos quedamos con las ganas y lo dejamos para un próximo viaje preparado con más antelación.

  • VIAJE A LA PATAGONIA!!!: Aquí sí, prepárense porque esta etapa del viaje fue inolvidable y lo mejor es que fue totalmente improvisada sobre la marcha. Lo único que teníamos claro es que queríamos bajar de Buenos Aires por la ruta 40 hasta Ushuaia y subir por la 3.DSC_02531293620497

Este etapa duró exactamente 60 días, y nos gastamos un total de 9800 pesos, unos 1400 euros aproximadamente. Pasamos por más de 50 ciudades y pueblos diferentes, y recorrimos un total de 6.600 Km. Todo a dedo y mochila.

– HACERSE UN PRESUPUESTO: Aquí nuestro presupuesto se limitaba a unos 200 pesos por día / 2 personas, que iba incrementando a medida que bajábamos más al sur ya que los precios eran más caros. Calculamos unos 100 pesos en comida por día (15 €) y otros 100 pesos en camping o hostel (si la tienda de campaña paraguaya nos fallaba…) Todo esto siempre entre los dos. Después hay que sumarle las entradas a los parques nacionales como el perito moreno, los parques de toda la zona los andes, etc… y un plus por si necesitan recargar el móvil, comprarse agua, o algún gasto inesperado.

– VIAJAR A DEDO: Empezamos desde Open Door, Buenos Aires y nos costó un poco salir a dedo… El truco está en ir a los molinos,  “playas de estacionamiento”, o gasolineras donde están los camiones esperando para salir de viaje, e ir a hablar directamente con los camioneros. Normalmente no te ponen pegas en llevarte, aunque cada vez hay más control y sus patrones no les permiten llevar a gente por el tema de la seguridad. Pero si hablas un rato con ellos y les explicas tu viaje no tardan en decirte que sí. Eso sí, no hagáis como Abdón y a la primera de cambio os pongáis a roncar haha, porque si te levantan los camioneros es más que nada para que les hagáis compañía.

– DÓNDE ACAMPAR Y COMPRAR: La primera noche la pasamos en Bahía Blanca, la segunda en Neuquén y al tercer día ya estábamos en Junín de Los Andes disfrutando de sus lagos y senderos. Para disfrutar al máximo y ahorrar aconsejamos que no acampen en los pueblos como Junín, San Martín,… sino que vayan a los parques nacionales donde está el paisaje más impresionante y duerman enfrente los lagos, compren pan y pastas caseras a la gente nativa (ya que les hacen un favor a ellos y otro a su bolsillo). Y mientras respeten la naturaleza, no dejen suciedad ni hagan fuego, estará todo bien.

– OFICINA TURISMO: Lo primero de todo que hacíamos al llegar un lugar nuevo era ir a la oficina de turismo a pedir un mapa de la zona y preguntar por los campings gratuitos o más baratos. Y siempre y muy importante, procurar estar instalados antes de que caiga noche. Calcular el tiempo que falta para que el sol se ponga y saber dónde va a pasar uno la noche, (sea en un camping, un hostel o una casa) prepararse, montar la tienda de  campaña y tenerlo todo listo para cuando oscurezca.

– HABLAR CON LA GENTE: Otro consejo que a nosotros nos vino muy bien para ahorrar y conocer gente nueva, es el de ir a una casa y preguntar si te dejan acampar en su jardín. Creo que nunca nos dijeron que no. La gente es muy hospitalaria, y enseguida te ofrecen comida, una ducha de agua caliente, y hasta una cama. Al principio da poco de vergüenza, uno no está acostumbrado a mendigar por las casas, pero cuando ves como responde la gente piensas que eso es mucho mejor que un hotel de 5 estrellas.

– APROVECHAR EL AGUA: Sobre el décimo día, yendo por la ruta 7 lagos, acampamos en el campo de unos mapuches muy simpáticos frente al río que desemboca en el Lago Pichi Traful. Un lugar increíble. Otra cosa a tener muy en cuenta son todos los lagos, ríos, y riachuelos que corren por toda la cordillera de los Andes. En muchos campings te hacen pagar por ducharte. Nosotros como siempre nos bañábamos en los lagos, …la cara, los dientes, todo! (Intenten hacerlo con jabón ecológico para no contaminar los lagos) El agua está congelada pero te deja como nuevo. Y siempre que podíamos no dudábamos en llenar la botella de agua que compramos a principio del viaje en los ríos, el agua está deliciosa y toda agua que corre es apta para beber. En Argentina una botella de agua te puede costar 10 pesos, nosotros durante el viaje al sur (60 días) compramos sólo una. Y estamos vivos 🙂

Un consejo es que pasen por Villa La Angostura y sí o sí vayan a ver todos los miradores. Los miradores están en el sendero yendo para el bosque de los Arrayanes. Este sendero lo puedes hacer caminando, en barco o en bici. Nosotros queríamos hacerlo en bici y menos mal que no lo hicimos porque tienes que estar muy en forma, sobretodo si eres chica. Hay grandes pendientes en las que tienes que cargar la bici sobre la espalda y tener cuidado de no resbalar por el acantilado. Si tienes vértigo, olvídate.  Nosotros hicimos caso a un señor que conocimos y creo que elegimos la mejor opción. Para ir fuimos en un barquito, y para volver caminamos los 12 Km a pie. Fue fantástico! Y repito, cuando vean los carteles de “mirador…” vayan! porque será lo mejor del viaje!

– CÓMO CRUZAR LA FRONTERA: Cruzamos de Argentina a Chile dos veces. Primero por Futaleufú, y después por Cerro Catillo. Es muy fácil, no te ponen ningún problema, solo necesitas el pasaporte y después te hay un pequeño control de alimentos en el que no se pueden pasar carne, leche, miel, verdura… Para viajar a Argentina no se necesita ningún visado, simplemente al llegar te ponen en el pasaporte que tienes 90 días como turista y como nosotros ya pensábamos cruzar a Chile, Paraguay y Brasil, sabíamos que al cruzar nos darían 90 días más. De esta forma tu puedes estar el tiempo que quieras siempre que antes de los 90 días salgas y entres de nuevo al país.

Después volvimos a entrar a Argentina por Tierra del Fuego y llegamos hasta Ushuaia, conocida como la ciudad más austral del mundo. Al llegar nos enteramos que todavía hay una isla muy pequeña un poco más al sur donde se encuentra Puerto Williams.  Pero como no entraba en nuestro presupuesto y el lugar es bastante caro decidimos dejarlo y volver a subir por la ruta que teníamos prevista hasta Rio Gallegos, Puerto Madryn, y de nuevo Buenos Aires. El resto del viaje no tiene mucho más misterio. Siguiendo los consejos anteriores y los de la gente que iréis conociendo durante la ruta, es imposible que este viaje no se convierta en una experiencia inolvidable.

Ya habéis visto como no se necesita ni mucho dinero, ni mucha experiencia. Sólo un espíritu aventurero, muchas ganas de conocer mundo y muy buena onda!

Chile, Futaleufú – Coyhaique

DSC_22911828068195Al final decidimos aplazar un día más el viaje para cruzar a Chile, porque yo me encontraba un poco mal la última noche y preferimos tomarnos el día de relax. Así que estuvimos casi todo el día descansando en el cesped de la plaza del pueblo y a la noche volvimos a buscar un nuevo refugio. En Trevelin no hay muchos campings así que nos pusimos a caminar hasta que algo nos hizo parar en una esquina, había gente despidiéndose en el portal de una casa y nos quedamos mirando aquella escena. “Aquí Abdón, paremos”, dije. Fuimos a preguntarles si nos dejarían montar la carpa en el jardín, la dueña enseguida sonrió y contestó que sí sin pensárselo dos veces. Se hacía llamar Domi, y era una mujer con un corazón enorme. Nos hizo pasar a su casa, y además nos ofreció habitación, ducha y un trocito de cordero típico patagónico que Abdón ansiaba probar. Nosotros nos mirábamos de reojo y no podíamos disimular la alegría.

DSC_2303-460552891Al día siguiente tomamos unos mates junto a ella y hablamos con su hija María Fernanda, y siguiendo la tradición galesa traída por los primeros colonos que llegaron al pueblo de Trevelin, también nos tomamos un par de tés antes de despedirnos para iniciar un nuevo día en la ruta. Estuvimos casi hora y media haciendo dedo en la salida del pueblo hasta que nos levantó un Ford Falcon Rural azul, una reliquia de los 70, una preciosidad.

DSC_2324-1326772094DSC_23091685608767En él viajaba un matrimonio súper simpático que se ofreció para acercarnos hasta Los Cipreses, pequeño paraje cerca de la frontera. De camino nos fueron explicando los diferentes tipos de maderas que hay en la zona, frutales, fauna,… Y sin apenas conocernos nos invitaron a quedar en una casita que se tenían junto al pueblito. “No, esto es demasiado…” pensamos. “Por favor, a nosotros nos encanta conocer gente y ayudarles, quédense si quieren” nos decían. La sonrisa que teníamos en el rostro lo decía todo. Por supuesto nos quedamos. Nos enseñaron la casita que ellos mismos se estaban construyendo con sus propias manos, y no podíamos creer la suerte que estábamos teniendo. Era hermosa, y el lugar…un paraíso! Nos compramos algo para comer, y a la tarde fuimos a visitar el pueblo y a tomar unos mates con ellos. Él, Carlos, excomandante de policía y un payaso con el que no podías para de reírte, y Dorita, una mujer muy amorosa, eran una pareja que se hicieron querer en menos de un día. Nos cuidaron y trataron como a hijos suyos. DSC_231544889657DSC_2314-617034088DSC_2333875386114Abdón y yo andábamos con ganas de comer mermelada desde que empezamos a recorrer los Andes, porque toda esta zona es muy rica en árboles frutales y frutas “finas” (frambuesas, cerezas, fresas,…), Dorita nos invitó a probar su mermelada casera de ciruela que estaba rrriquísima, y nos explicó que también hacía dulce de rosa mosqueta y corinto. A la noche, vinieron a su finca con unos familiares suyos y unos amigos que recién también habían conocido. Allí terminamos un día increíble comiendo asado, junto con Carlos y Dorita, quienes nos tomaron como sus nuevos sobrinos adoptivos.

DSC_23391936339691Al día siguiente dejamos atrás a nuestros nuevos tíos con alguna que otra lágrima y cruzamos por fín a Chile por Futaleufú. En Chile las cosas no nos fueron tan bien… En Futaleufú estuvimos unas 4 horas haciendo dedo en medio de la nada, caminando bajo el sol, y comiendo tierra que levantaban los coches al pasar, o mejor dicho ceniza. Algo que actualmente hay en toda la zona de los Andes es muchísima ceniza de cuando erupcionó el volcán Chaitén, en Chile. Cuando estábamos apunto de perder la esperanza, y también los nervios un señor nos levantó y dejó en La Junta, a sólo 20km del destino que teníamos programado.

DSC_2353127232273DSC_23661537209465DSC_2368-1045519601Dormimos allí y al día siguiente comimos en Puerto Puyuhuapi, el primer pueblo por el que pasábamos que estaba junto al mar, donde conocimos a Andrés y Bernarnita, otro matrimonio muy amable, chilenos los dos, con quienes cruzamos uno de los tramos más peligrosos de la conocida carretera austral. El paisaje era imponente, cruzamos por en medio de la selva patagónica, entre altas montañas con cimas nevadas y glaciares y ríos de color turquesa que entrelazaban la ruta.DSC_0002196574610DSC_0004-200418904

DSC_0009-643036146DSC_0021-94663339DSC_0025-33590076Cuando ya habíamos pasado la peor parte de la ruta y empezamos a ir por asfalto, de repente, Andrés perdió el control del vehículo y salímos disparados de la carretera… Sólo recuerdo encontrarnos boca a bajo, colgados por el cinturón y desorientados. Salímos por la puerta delantera, la furgoneta quedó destrozada pero gracias a dios los cuatro salímos ilesos, tan solo tuvimos golpes y Andrés se hizo un leve corte en la mano.

Volvimos a nacer.

DSC_0028-232817198DSC_00331324755787Las maletas estaban en la caja, así que volaron unos metros más allá, y por suerte las encontramos, un poco rotas pero enteras. Que alivio! No se rompió nada más que una esterilla. No tenían ambulancia en el pueblo en el que estábamos así que tuvimos que viajar hasta el hospital con los carabineros, y como no cabíamos todos en el auto nos metieron en la parte trasera del furgón como a los presos… Al final, todo quedó un susto. Andrés y Bernardita insistieron en invitarnos a pasar la noche con ellos en su hotel en Coyhaique, y así terminamos la noche, en un familiar hotel de categoría cenando los cuatro y evitando pensar en lo ocurrido. Al día siguiente amanecimos bastante doloridos por los golpes, desayunamos y nos despedimos de ellos emocionados y con un fuerte abrazo. No sabían que decirnos… “No se sientan mal…” les dije, “todos somos humanos y no nos arrepentimos en absoluto de haber viajado con ustedes y haberles conocido”. Y era la verdad, habíamos viajado con más de cien personas y hemos visto de todo: autos sin cinturón, conductores que van bebiendo, imprudentes que van como locos, que arriesgan su vida y paran en una curva peligrosísima para recoger un repollo que se la cayó al de delante…de todo! y nadie conducía con tanta prudencia y despacio como Andrés, es…suerte. Nada más.DSC_0036-2086087540

Volvimos a cargas las mochilas en la espalda y seguimos nuestro viaje, tenemos mucho por delante y queremos llegar hasta Ushuaia. DSC_00632014800213DSC_0073-346417769Seguimos un día más en Coyhaique, dedicamos el día a pasear por el pueblo y tomarnos algo tranquilos, y a la noche, después de 24 días de sol, empiezó a llover. Parece ser que la suerte no nos acompaña en Chile. Al día siguiente sigue lloviendo mucho más, así que con muchas ganas de volver a pisar tierras argentinas nos vamos a dedo (pero ya no tan confiados) hasta Puerto Ibáñez, donde cruzamos en ferry hasta Chile Chico. Pasamos la noche alli y al dia siguiente cruzamos andando, 15 km porque nadie nos levantaba, hasta Los Antiguos. Ponemos el primer pie en Argentina y un auto nos levanta para seguir el viaje. DSC_00571577899486

Actualmente estamos cruzando la desafiante ruta 40, y ya tenemos nuevas historias por contar… algunas duras, pero otras increibles. El viaje continua!! Actualmente estamos en El Chaltén. Les seguimos contando, saludos a todos/as!!!!

Abdón y Laura

Buenos Aires en familia

Bueno, parece que ya nos hemos acomodado! Nos hemos adaptado al cambio horario a base de dormir siestas y también hemos aprovechado los primeros días en la provincia de Buenos Aires para estar con la familia, visitar, y conocer el pueblo de Open Door, alrededores y un poco la capital.

El otro día  fuimos al mercado artesanal situado en la antigua estación de tren Carlos Keen, que se encuentra ya fuera de servicio y se utiliza como mercado donde exhiben y venden manualidades, bisuterias  entre otras cosas. Los precios no son muy caros y el lugar es hermoso.

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Cerca de ahí fuimos a una tienda de muebles y objetos reciclados que eran guapísimos. Será una parada obligatoria antes de regresar a España 😛

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El jueves cayó un diluvio en toda la provincia de Buenos Aires que afectó la capital considerablemente. Además hubo una nube tóxica producida por el incendio de un contenedor con residuos tóxicos, y toda la ciudad estaba patas arriba. Justo dos días antes estuvimos andando por Puerto Madero, donde se produjo la nube. También visitamos una de las librerías más lindas del mundo “El Ateneo”, el cementerio de la Recoleta que deja mucho que desear, pasamos por la calle más ancha del mundo “la Avenida 9 de Julio”, paseamos por la avenida Florida, vimos la Casa Rosada que es la Sede del poder ejecutivo de la Argentina donde se encuentra el despacho de la actual presidenta Cristina Kirchner, y por último pasamos en coche por los preciosos parques del barrio Palermo.

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DSC_0149Sinceramente no nos gustó mucho la capital, a pesar que tenga bonitos edificios y lindos parques donde pasear, en general es un desastre. Es una ciudad muy sucia y el tráfico es horrible. Nadie respeta nada, se te cruzan los coches como locos, y hay que ir con mucho cuidado al cruzar la calle. Nos quedamos con ganas de visitar el barrio de la Boca pero el día no dió para más y estábamos demasiado cansados.

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A todo esto, el jueves a la noche decidimos ir a la fábrica de harina de Open Door, donde salen camiones con frecuencia para el norte y otros lugares. Allí preguntamos para ir hasta Santo Tomé, Corrientes. Queríamos estar allí para el domingo 9 o el miércoles 12 ya que queríamos asistir a la graduación de la hermana de Abdón, Miguelina. Y así quedarnos a pasar las navidades con ella y el abuelo Ramón. Tuvimos tanta suerte que enseguida encontramos un camionero que a la mañana siguiente salía para Misiones y se ofreció para acercarnos a Santo Tomé.

DSC_0248DSC_0254 DSC_0221Salimos ayer a las 6 de la mañana y cogimos la ruta 14, conocida también como “ruta de la muerte” por la cantidad de accidentes mortales que suceden en esa ruta. Pero nosotros íbamos más que protegidos, el camión estaba repleto de estampitas, rosarios y vírgenes, sin contar con la parada que hizo nuestro camionero Antonio para rezar.

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El trayecto pareció interminable, solamente paramos una vez para ir al baño, y el resto del tiempo intentábamos no beber, más que un poco de mate que compartimos con Antonio. Pasamos por la isla Talavera, cruzando el río Paraná, y las vistas eran preciosas.

Tardamos unas 12 horas en llegar. Y de ahí, fuimos a dedo con una furgoneta que nos acompañó hasta nuestro destino, Santo Tomé, Corrientes.

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