Chile, Futaleufú – Coyhaique

DSC_22911828068195Al final decidimos aplazar un día más el viaje para cruzar a Chile, porque yo me encontraba un poco mal la última noche y preferimos tomarnos el día de relax. Así que estuvimos casi todo el día descansando en el cesped de la plaza del pueblo y a la noche volvimos a buscar un nuevo refugio. En Trevelin no hay muchos campings así que nos pusimos a caminar hasta que algo nos hizo parar en una esquina, había gente despidiéndose en el portal de una casa y nos quedamos mirando aquella escena. “Aquí Abdón, paremos”, dije. Fuimos a preguntarles si nos dejarían montar la carpa en el jardín, la dueña enseguida sonrió y contestó que sí sin pensárselo dos veces. Se hacía llamar Domi, y era una mujer con un corazón enorme. Nos hizo pasar a su casa, y además nos ofreció habitación, ducha y un trocito de cordero típico patagónico que Abdón ansiaba probar. Nosotros nos mirábamos de reojo y no podíamos disimular la alegría.

DSC_2303-460552891Al día siguiente tomamos unos mates junto a ella y hablamos con su hija María Fernanda, y siguiendo la tradición galesa traída por los primeros colonos que llegaron al pueblo de Trevelin, también nos tomamos un par de tés antes de despedirnos para iniciar un nuevo día en la ruta. Estuvimos casi hora y media haciendo dedo en la salida del pueblo hasta que nos levantó un Ford Falcon Rural azul, una reliquia de los 70, una preciosidad.

DSC_2324-1326772094DSC_23091685608767En él viajaba un matrimonio súper simpático que se ofreció para acercarnos hasta Los Cipreses, pequeño paraje cerca de la frontera. De camino nos fueron explicando los diferentes tipos de maderas que hay en la zona, frutales, fauna,… Y sin apenas conocernos nos invitaron a quedar en una casita que se tenían junto al pueblito. “No, esto es demasiado…” pensamos. “Por favor, a nosotros nos encanta conocer gente y ayudarles, quédense si quieren” nos decían. La sonrisa que teníamos en el rostro lo decía todo. Por supuesto nos quedamos. Nos enseñaron la casita que ellos mismos se estaban construyendo con sus propias manos, y no podíamos creer la suerte que estábamos teniendo. Era hermosa, y el lugar…un paraíso! Nos compramos algo para comer, y a la tarde fuimos a visitar el pueblo y a tomar unos mates con ellos. Él, Carlos, excomandante de policía y un payaso con el que no podías para de reírte, y Dorita, una mujer muy amorosa, eran una pareja que se hicieron querer en menos de un día. Nos cuidaron y trataron como a hijos suyos. DSC_231544889657DSC_2314-617034088DSC_2333875386114Abdón y yo andábamos con ganas de comer mermelada desde que empezamos a recorrer los Andes, porque toda esta zona es muy rica en árboles frutales y frutas “finas” (frambuesas, cerezas, fresas,…), Dorita nos invitó a probar su mermelada casera de ciruela que estaba rrriquísima, y nos explicó que también hacía dulce de rosa mosqueta y corinto. A la noche, vinieron a su finca con unos familiares suyos y unos amigos que recién también habían conocido. Allí terminamos un día increíble comiendo asado, junto con Carlos y Dorita, quienes nos tomaron como sus nuevos sobrinos adoptivos.

DSC_23391936339691Al día siguiente dejamos atrás a nuestros nuevos tíos con alguna que otra lágrima y cruzamos por fín a Chile por Futaleufú. En Chile las cosas no nos fueron tan bien… En Futaleufú estuvimos unas 4 horas haciendo dedo en medio de la nada, caminando bajo el sol, y comiendo tierra que levantaban los coches al pasar, o mejor dicho ceniza. Algo que actualmente hay en toda la zona de los Andes es muchísima ceniza de cuando erupcionó el volcán Chaitén, en Chile. Cuando estábamos apunto de perder la esperanza, y también los nervios un señor nos levantó y dejó en La Junta, a sólo 20km del destino que teníamos programado.

DSC_2353127232273DSC_23661537209465DSC_2368-1045519601Dormimos allí y al día siguiente comimos en Puerto Puyuhuapi, el primer pueblo por el que pasábamos que estaba junto al mar, donde conocimos a Andrés y Bernarnita, otro matrimonio muy amable, chilenos los dos, con quienes cruzamos uno de los tramos más peligrosos de la conocida carretera austral. El paisaje era imponente, cruzamos por en medio de la selva patagónica, entre altas montañas con cimas nevadas y glaciares y ríos de color turquesa que entrelazaban la ruta.DSC_0002196574610DSC_0004-200418904

DSC_0009-643036146DSC_0021-94663339DSC_0025-33590076Cuando ya habíamos pasado la peor parte de la ruta y empezamos a ir por asfalto, de repente, Andrés perdió el control del vehículo y salímos disparados de la carretera… Sólo recuerdo encontrarnos boca a bajo, colgados por el cinturón y desorientados. Salímos por la puerta delantera, la furgoneta quedó destrozada pero gracias a dios los cuatro salímos ilesos, tan solo tuvimos golpes y Andrés se hizo un leve corte en la mano.

Volvimos a nacer.

DSC_0028-232817198DSC_00331324755787Las maletas estaban en la caja, así que volaron unos metros más allá, y por suerte las encontramos, un poco rotas pero enteras. Que alivio! No se rompió nada más que una esterilla. No tenían ambulancia en el pueblo en el que estábamos así que tuvimos que viajar hasta el hospital con los carabineros, y como no cabíamos todos en el auto nos metieron en la parte trasera del furgón como a los presos… Al final, todo quedó un susto. Andrés y Bernardita insistieron en invitarnos a pasar la noche con ellos en su hotel en Coyhaique, y así terminamos la noche, en un familiar hotel de categoría cenando los cuatro y evitando pensar en lo ocurrido. Al día siguiente amanecimos bastante doloridos por los golpes, desayunamos y nos despedimos de ellos emocionados y con un fuerte abrazo. No sabían que decirnos… “No se sientan mal…” les dije, “todos somos humanos y no nos arrepentimos en absoluto de haber viajado con ustedes y haberles conocido”. Y era la verdad, habíamos viajado con más de cien personas y hemos visto de todo: autos sin cinturón, conductores que van bebiendo, imprudentes que van como locos, que arriesgan su vida y paran en una curva peligrosísima para recoger un repollo que se la cayó al de delante…de todo! y nadie conducía con tanta prudencia y despacio como Andrés, es…suerte. Nada más.DSC_0036-2086087540

Volvimos a cargas las mochilas en la espalda y seguimos nuestro viaje, tenemos mucho por delante y queremos llegar hasta Ushuaia. DSC_00632014800213DSC_0073-346417769Seguimos un día más en Coyhaique, dedicamos el día a pasear por el pueblo y tomarnos algo tranquilos, y a la noche, después de 24 días de sol, empiezó a llover. Parece ser que la suerte no nos acompaña en Chile. Al día siguiente sigue lloviendo mucho más, así que con muchas ganas de volver a pisar tierras argentinas nos vamos a dedo (pero ya no tan confiados) hasta Puerto Ibáñez, donde cruzamos en ferry hasta Chile Chico. Pasamos la noche alli y al dia siguiente cruzamos andando, 15 km porque nadie nos levantaba, hasta Los Antiguos. Ponemos el primer pie en Argentina y un auto nos levanta para seguir el viaje. DSC_00571577899486

Actualmente estamos cruzando la desafiante ruta 40, y ya tenemos nuevas historias por contar… algunas duras, pero otras increibles. El viaje continua!! Actualmente estamos en El Chaltén. Les seguimos contando, saludos a todos/as!!!!

Abdón y Laura

Bariloche y El Bolsón

Esto sigue! Llevamos 19 días y más de 2000 km recorridos desde que salímos de Luján, y la emoción de seguir descubriendo nuevos pueblos y de vernos llegar hasta el Fin del Mundo hace que sigamos con más ilusión que nunca.

DSC_21812023314137DSC_21992017937519Estuvimos en San Carlos de Bariloche, la ciudad más grande de la región de los lagos, bien situada a orillas del hermoso lago Nahuel Huapi, que hace que sea una de las ciudades más bellas. A nosotros la verdad que nos decepcionó un poco, no esperábamos encontrar un hormiguero de turistas en pleno centro, por eso nos decantáramos más por la periféria, donde están los verdaderos atractivos de la ciudad.

Subimos al cerro Campanario, desde donde se puede gozar de unas vistas panorámicas increibles de toda la ciudad y los lagos que la rodean.

DSC_2185-1775901174

Tal vez este sea un destino dirigido a otro tipo de turista, porque el haber venido de mochileros y con un presupuesto por dia nos limito bastante el poder conocer mas la ciudad y sus alrededores. Nada que ver con El Bolsón.

DSC_2277-2010012469El Bolsón, situado a unos 120 km de Bariloche, es todo lo contrario. Destino de hippies, artistas, artesanos y un confín de gente con estilo de vida alternativo, que han hecho de su ciudad una “zona no nuclear” y un “destino ecológico”. Nada más llegar nos encontramos con la feria artesanal, donde se venden artesanías creativas y saludable comida. (Se celebra en la plaza Pagano los martes, jueves y fines de semana).

DSC_2204-516897672DSC_2203-473606581DSC_22681597927470DSC_2266-1616384743Al día siguiente, aprovechando que pudimos dejar una de las mochilas con bastante peso en el camping, donde estuvimos, arrancamos para Warton y desde alli realizamos la excursion hasta el refugio de Cajon del Azul. Una dura caminata de 4 horas, pasando por otros refugios como la Playita y la Tronconada, tambien muy recomendables.DSC_2221-635340231DSC_22242089657272

DSC_2223917570989El camino fue bastante agotador, sobretodo la subida, pero al llegar nos dimos cuenta que el lugar realmente valía la pena. Es un sitio fascinante, mágico, al igual que todo el Bolsón, y eso lo notamos porque cada vez que nos encontramos en un sitio con una energía tan especial como esta dormimos re bien.

DSC_2232-1313835311DSC_22721298531529DSC_2255-500394582DSC_2253714573449Al bajar nos paramos a comer en el refugio La Playita, y allí conocimos al dueño de la casita, quien nos invitó a unos mates y nos prestó su cocina para terminar de cocinar la comida. Después volvimos al pueblo para pegarnos unas duchas en el camping y estrenar nuestro nuevo camping-gas 🙂 Casi quemamos todo el camping, pero al final pudimos cenar bien, bueno y caliente.

Despertamos al día siguiente dispuestos a llegar hasta Esquel, hicimos una buena compra y nos dirigimos a la ruta para ejercitar de nuevo “el gordo”. Enseguida nos levantaron un par de hippies bastante colgados. Era imposible hablar de algo ya que su conversación era cualquier cosa, pero lo que nos reímos en esos 15 minutos de trayecto no lo olvidaremos.

DSC_2282-647975051DSC_2286-437168309Despues un señor nos trajo directamente a Esquel, y al llegar vimos un panorama bastante triste, así que decidimos seguir hasta Trevelin. En Trevelin nos tomamos un dia de reposo, y como habiamos gastado un poco mas de la cuenta con la compra del camping gas, una navaja y un mate con termo… ayer pedimos dormir en el jardin de una casa para ahorrar un poco. Hoy intentaremos hacer lo mismo, y mañana cruzaremos la frontera hacia Chile.

Deseadnos suerte por tierras chilenas 😉 Saludos a todos/as!!

7 Lagos y Villa La Angostura

Empezamos a creer que hay algo mágico en todo este viaje, está claro que hay “vida” en la carretera. Argentina está repleta de inolvidables historias y en el  post de hoy os lo vamos a demostrar. De hecho creemos que la carretera “es” la experiencia.

Salímos a la tarde de San Martín de los Andes por la ruta 7 Lagos. La camioneta que nos levantó nos dejó en frente del Lago Hermoso, era tarde y apenas pasaban coches así que preguntamos en una parrilla que estaba sobre la ruta si podíamos acampar. El dueño nos miró con desconfianza. Nos preguntó si íbamos a consumir algo y le tuvimos que responder que sí. Así que nos sentamos a beber una cerveza y empezamos a conversar con ellos, mientras esperábamos que nos dijesen en qué lugar podíamos montar la carpa.

DSC_189038238482DSC_1894-1326508551Resultó que el lugar era parte de una estancia donde se practicaba caza, pesca y cabalgatas, y justo esa noche se reunieron allí todos los socios. DSC_1898-842472606DSC_18961775424544Durante la noche pasamos mucho frío y dormimos bastante mal… Por suerte, a la mañana siguiente, Nestor (el dueno) y Braulio (el encargado) nos vinieron a despertar para invitarnos a buen café  con pastas caseras en su casa, y de esta forma nos pudimos reponer un poco.

DSC_1910-2052801821

Estuvimos toda la mañana con ellos, nos empezaron a coger confianza y nos acabaron enseñando todos los trofeos de caza que habian conseguido durante sus largos viaje.

DSC_19001413391153

DSC_1913-771824948DSC_1904-802381052

Nos mostró también desde herramientas que utilizan como los bozales de los caballos (foto izquierda) hasta las canastas que sirven para transportar sus cazas (foto derecha) hechas con pieles de vacas.

Al despedirnos Nestor nos dió la dirección de su casa y nos dijo que si pasábamos por allí, cerca de Pichi Traful, estábamos más que invitados. Le tomamos la palabra y nos dirigimos a visitar el Lago Hermoso.

DSC_1914914686535

DSC_1929-645611167Después de Lago Hermoso, nos levantó a dedo una furgoneta que nos dejó en LagoVillarino, al ver que la mayoria de lagos son más o menos iguales decidimos seguir andando hasta el Lago Pichi Traful, el cual nos habían hablado muy bien y se encontraba a unos 10 km. Cansados ya de andar cargados con las mochilas y de tragar polvo que levantaban los coches nos dirigimos al único campung que había en la zona. Antes de llegar pasamos por una casa de madera y recordamos las indicaciones que nos había dado Néstor. Pensábamos que era imposible que justamente esa fuese su casa, y todavía seguimos sin entender como el destino nos pudo llevar hasta allí. Efectivamente, paramos a preguntar a un joven que tocaba la guitarra frente al portal, y sí, era la casa de Néstor.

DSC_1942-946408186

Le explicamos al jóven, que era sobrino de Néstor, cómo conocimos a Néstor y enseguida nos ofreció comida y un sitio donde montar la carpa. Después nos enseñó el lago, uno de los más bellos que visitamos hasta ahora, y también nos mostró lugares escondidos como la cascadita de la Virgen.

DSC_1946-1131199337También nos presentó a su familia, quienes resultaron ser  descendientes de Mapuches (indios) que vivían allí mucísimo antes que la zona fuese nombrada Parque Nacional Nahuel Huapi. Estuvimos acampando en ese lugar dos noches. Nos seguíamos bañado en el río, que cada vez nos parecía más frío y disfrutamos de la naturaleza en estado puro.

DSC_1996-1976283589DSC_1998800721769   Finalmente, despúes de pasear desde San Martín nuestra compañera de viaje “la calabaza”, nos la comímos y compartimos con ellos.

CONSEJOS PARA VIAJEROS:

1) Ahorre para dormir!   Los campings de la zona no están por    menos de 45-50 pesos cada uno, además    de los gastos adicionales de carpa,agua…   El consejo es acampar en campings libres,    o buscarse cualquier lugar alejado,   siempre y cuando se respeten las normas de NO hacer fuego y no ensuciar.   Cerca de ríos o lagos podrán estar tranquilos y tendrán agua sin ningún problema.

2) Ahorre en comida!    Evite comprar en proveedurías salvo de algún descuido,compre siempre en supermercados antes de para la ruta, es mucho mas barato. En caso que necesiten comprar algo, vayan siempre a casas de campo, aunque no pongan carteles de que venden, son casas de mapuches, y si les piden les pueden comprar pan casero y tortas fritas buenísimas mucho mas barato,   y por supuesto mayor cantidad.

DSC_2147791587374

Seguimos por la ruta 7 lagos, pasando por Lago Correntoso, Lago Espejo,… y la verdad que todos son únicos y hermosos pero se necesitan días para visitarlos bien a todos y nosotros decidimos ir ya hasta Villa La Angostura. Tuvimos la suerte de encontrar una pareja que se dirigía justo en esa dirección, se pararon en una furgoneta que iba llena hasta arriba y nos preguntaron si podríamos subir medio riéndose… Miramos la furgo y hasta en la caja tenía bolsas y una piragua que sobresalía. Literalmente no cabíamos, pero estábamos cansados de tragar polvo, teníamos ganas de llegar e hicimos lo imposible por acomodarnos sobre la piragua con las mochilas. Aunque en algunas curvas creíamos que se habían olvidado de nosotros, llegamos a Villa La Angostura sanos y salvos.DSC_2145-263020275

DSC_2035-1876275179Villa La Angostura es precioso, no hay palabras, basta ver las imágenes. Es como San Martín de los Andes, pero con más lagos, más verde, y más hermoso. Nada más llegar conocimos nuestro segundo compañero de viaje que nos acompañó toda la tarde por todas las calles del pueblo, un labrador “langostureño”.DSC_2041-1713307446

Con mucha pena nos tuvimos que despedir de él, cuando se paró sin más un hombre a preguntarnos si estábamos perdidos. No lo estábamos, nos dirijímos al camping, pero él insistió en acompañarnos… aunque nos pareció raro el hombre lo hizo con toda la buena intención. Y de hecho nos salvó de unos kilómetros de caminata.

Después de unos 10 días de ducharnos con agua fría en ríos y lagos, por fíiiin nos pudimos bañar con agua caliente. Esa noche dormimos genial!!

DSC_20631519323809

Al día siguiente fuimos a caminar por el puerto, las vistas eran increibles. Y nos dimos un capricho, ya que ir de mochileros tampoco significa pasarlo mal. DSC_2068-104164952

DSC_2087-506661563

DSC_2103368657509Seguidamente nos dirigimos en barco hasta Puerto Arrayanes, ahí comimos frente al Lago Nahuel Huapi y seguidamente fuimos a pasear por el bosque Arrayanes . La verdad que nos decepcionó un poco, ya que no son más que 900 metros de pasarela sobre el bosque y te hacen pagar entrada.

DSC_2116-393412402

DSC_21181080616474

DSC_2125704110409

Para volver, fuimos caminando unos 14 Km dentro del bosque, desde donde se pueden visitar algunos miradores que son realmente impresionantes. Valió realmente la pena recorrer todo el sendero, sin duda lo recomendamos.

DSC_2137-261513572

DSC_2136256177846

Para finalizar el día, en el camping conocimos a unos chicos extraordinarios que nos invitaron a un asado y con los que luego montamos una hoguera frente al lago. Allí, bajo el cielo estrellado y ritmo de guitarreada y tambor terminó un día perfecto.

DSC_21692020023335

Junín y San Martín de los Andes

DSC_15522114499485Llegamos a Junín de los Andes!! Tardamos 2 días en llegar desde Open Door, siempre viajando a dedo, o como le llaman aquí “con el gordo”. Pasamos por campos repletos de girasoles, maíz, soja, la ruta del queso, la ruta del desierto, y cruzamos la parte sur de la Pampa. Entrando en la Pampa el paisaje era cada vez más árido, con pequeños cerros de fondo típicos de película del lejano oeste. Hicimos unos 500 km en línea recta que parecían eternos hasta que llegamos a Neuquén.DSC_1569859749599

Allí caminamos un buen rato hasta que un hombre nos llevó a un pequeño pueblo llamado Plottier, y allí enfrente del río Limay armamos la tienda de campañaDSC_15861491657246

DSC_1592200116411

DSC_1578152092915Mientras nos acomodábamos conocimos a Miguel, un señor muy simpático que nos ofreció dos sillas, una botella de agua, fruta, pan y dos platos de sopa caliente. Abdón y yo nos mirábamos sorprendidos y casi emocionados, no podíamos creerlo. Cuando le dijimos que veníamos de España él la mencionó como “la madre patria”. Nos hizo gracia que todavía se tenga esa idea de España… Sentímos una mezcla de vergüenza y agradecimiento al ver que nos había acogido como a hijos suyos y que nosotros no teníamos nada para ofrecerle a él. Esa noche dormimos increíblemente bien.

DSC_1644922440123El día siguiente lo empezamos cargados de energía, llegamos hasta Zapala, y de ahí, después de esperar 3 horas bajo los rayos del sol por fín nos levantaron dos chicos que nos acercaron hasta Junín de los Andes. En 3 días recorrimos unos 1639 km! y conocimos muchísima gente con la que compartimos mate, comida, historias, risas,…y de la que sobretodo aprendimos mucho.DSC_16221009177192

DSC_1626-814212955

DSC_16741218985170DSC_1670544519301

DSC_1675-2041404368El pueblo de Junín de los Andes es lindisimo pero no tiene mucho para visitar, está dirigido al turismo religioso y principalmente se le conoce por ser capital de la pesca.

Lo que vale la pena visitar es el Parque Nacional Lanín, donde de encuentran los lagos y el majestuoso volcán Lanín. Nosotros tuvimos la suerte de poder llegar hasta la zona con Mark, un instructor de pesca estadounidense, que nos explicó cómo con un poco de crema desmaquillaje, agua y sol, creaba un líquido para hacer flotar la mosca para pescar más tiempo en el río. Era un tipo realmente curioso.DSC_1748-237732173
DSC_17052048409686DSC_1711156040498Pasamos la noche en Lago Tromen, donde pudimos realizar algunas excursiones por la zona y contemplar el paisaje. DSC_16791795493385DSC_1698-763445834Caminamos por el frondoso bosque de araucarias milenarias, subimos una senda que se encuentra en constante inclinación de 40 grados (con las maletas a cuestas) para llegar al impresionante mirador desde donde se aprecia todo el lago Tromen y el increíble volcán Lanín, y finalmente, teníamos muchas ganas de subir al volcán pero era una expedición de 8 horas y decidimos llegar sólamente hasta la base del mismo.
DSC_1715510273884DSC_1740-890633564DSC_1780-1361781804DSC_1778-558987114DSC_1784-1907309248DSC_183836888765DSC_18171648526407Otros lagos que hemos visitado son el Huechulafquen y el Paimún. Nos costó bastante encontrar un camping más o menos económico en la zona, pero al final acampamos en uno sin baños y conseguimos colocar la carpa enfrente de un arroyito donde nos bañamos, limpiamos la ropa y bebímos agua (no en este orden, obvio!).DSC_1788-1909940670

DSC_1836-562519897DSC_17931941170367DSC_1802-776528941

DSC_17991429385932Como habíamos ahorrado en alojamiento y estábamos en la capital de la pesca, no quisimos irnos sin probar la cocina artesanal mapuche (que son los indígenas de la zona), de manera que nos paramos a comer “trucha con papas al horno”…buenísima!DSC_1794-192095959DSC_1797-1385110877DSC_17951157490979

DSC_1811350722395DSC_1844-1661623267DSC_1803-731458078DSC_18301093008124

DSC_18471887113409Ahora estamos en San Martín de los Andes, otro paraíso de la natureza! Acampamos a tres metros del lago Lolog, sin camping ni permiso. Empieza a hacer un poco de frío a la noche pero seguimos aguantando igual de bien. Yo creo que bañarnos en los lagos, con agua que proviene del deshielo de las montañas, nos hace sin duda más fuertes!DSC_1872202628529DSC_1874-179115188
DSC_18551111983340Ayer fue un día de relax total! A la mañana paramos a rellenar agua en el río cuando conocimos a Mario y Alicia, un matrimonio encantador. Se nos hizo tarde hablando con ellos y acabamos pasando el día juntos. Alli, enfrente del río donde reinaba una paz y una tranquilidad inmensa, nos invitaron a tomar unos mates y después hicimos una picadita juntando todo lo que teníamos. Ya para rematar el día, Mario nos prestó su caña para pescar truchas con mosca!! Yo no podía estar más feliz! No pescamos nada, pero disfrutamos!DSC_1862174924964

DSC_18701829557007DSC_18591153613DSC_1852894714582La verdad que estamos asombrados con lo amable que es la gente de aquí. Todos te saludan con una sonrisa, los camioneros te pitan para saludarte,…es como de cuento! Nosotros nos reímos porque no parece real. Y todos nos hacen las misma preguntas “..de donde son? y viajan siempre a dedo?? y hasta dónde van? no tienen miedo?…” y nos felicitan, nos dan algun consejo, nos recomiendan lugares,…. incluso nos regalan cosas!! Hubo un hombre que nos regaló una calabaza después de pedirle un cuchillo. Ahora andamos con la calabaza en la mano a todos lados hasta que encontremos dónde hacer fuego y comérnosla.

El día de hoy hemos estamos recorriendo el pueblo de San Martín de los Andes, mucho más hermoso que Junín. Se encuentra dentro de un valle en el mismo Parque nacional Lanín, junto al lago Lácar, el cual es el primer lago de la Argentina, de norte a sur, que desagua en el océano Pacífico. El pueblo es mucho más turístico que Junín, y todas sus casitas de troncos hacen que el pueblo tenga un encanto especial.

DSC_18841985312579DSC_1526-1746709734

Nuestro próximo destino es la ruta de los 7 lagos.
Por aquí les seguimos informando, saludos y besos

Día de locos en Open Door

DSC_14331-2050011204A punto de salir para la Patagonia les escribimos el ultimo post desde la localidad de Door, Buenos Aires. Open Door se formó a partir de la construcción del hospital psiquiátrico, que inauguro el doctor Domingo Cabred a principios del siglo XX como “Colonia Nacional Neuropsiquiátrica Domingo Cabred”, que con su sistema terapeutico de Puertas Abiertas le dio nombre a la localidad. La colonia, llamada tambien “clinica del infierno” o El Cabred”, era conocida como el manicomio mas lujoso de Argentina de aquella época. Al ser una de las pocas “atracciones” de la zona, por lo hermosa que nos dijeron que es la colonia, y tras escuchar varias historias contadas por sus vecinos, decidimos que no podiamos irnos sin hacerle una visita.DSC_1466-1985054870DSC_1436-618013548DSC_1473-1950904163

Después de dos intentos sin éxito para entrar al tercer dia logramos una cita con el director del centro. Tras preguntarnos por la naturaleza de nuestra visita y advertirnos de que hay pacientes con graves problemas mentales y que el centro no se hace responsable de ningún tipo de agresión por parte de los pacientes hacia nosotros, conseguimos entrar.

DSC_14981168265037DSC_14581521144888La primera impresión al caminar por la colonia es la de estar en una película de zombies. Los pacientes sedados deambulan por las calles y se te acercan lentamente con curiosidad, alguno te saluda, otro te pregunta a quien vienes a visitar,… Todos los pacientes son varones, y además de enfermos mentales también hay terminales graves y actualmente ingresan muchos drogodependientes y asesinos que deberían estar en la cárcel pero los toman por locos. La colonia es como un pueblo en medio de la naturaleza, tiene un parque de unas 600 hectáreas lleno de enormes árboles que sombrean el paso que cruza entre edificio y edificio, los cuales se dividen en: pavellones, geriatricos, centros de rehabilitación, talleres actualmente fuera de servicio, la dirección de todo el hospital, incluso hay casas y hostales para los médicos que trabajan en el centro.DSC_1510235050264

DSC_1512-153496864DSC_1486-753780501DSC_1481-699255365Estuvimos más de tres horas paseando por el lugar, siempre respetando a los pacientes que nos observaban tras enormes ventanales rotos, rejas oxidadas o fachadas hechas polvo. Los edificios nos fascinaban! Aunque muchos parecían estar en ruinas adentro seguían en funcionamiento. Los mirabamos y no podiamos evitar preguntarnos cuantas historias guardarían esas paredes, cuantos pacientes estan dentro sin que sus familiares lo sepan, cuantos cadáveres estan perdidos entre los arboles de ese gigantesco lugar,…era escalofriante imaginarse pasear por allí de noche. Aun asi nosotros no tuvimos ninguna sorpresa desagradable y encontramos interesante la visita.DSC_1505-1310297244

DSC_1441-1697370633DSC_1485797061138DSC_1452-615346994

Santo Tomé